Preámbulo acerca de los tres Objetivos de la Sociedad Teosófica

Fernando Pérez Martín


Si se estudia y se medita acerca del importante contenido de los tres Objetivos de la Sociedad Teosófica, en cuanto que el estudio y la meditación sean verdadera y sinceramente realizados, se puede llegar a conclusiones realmente importantes y trascendentes, conclusiones que, sin duda alguna, han de ayudar de forma importante a quien haga el estudio.

En efecto, y como quiera que la casualidad no existe, la secuencia en la que están situados los tres Objetivos nos facilita un verdadero avance interno cuando se estudian y, sobre todo, se practican. Este avance se produce de forma armónica, aunque lenta porque todo en la naturaleza avanza muy despacio, y así la persona individual o los grupos que estudien y practiquen, de forma paulatina observarán que sus puntos de vista respecto a muchas cuestiones comienzan a variar y observarán también que su capacidad de comprensión de aspectos esotéricos de los asuntos humanos y de la naturaleza se incrementa de forma real y verdadera, pero todo ello si existe sinceridad y se practica y se ofrece la libertad individual sin imposición de opiniones o ideas.

El estudio, cuanto más profundo mejor, de los Objetivos de la Sociedad Teosófica nos ofrece la posibilidad de adentrarnos en lo más profundo del ser humano, su evolución, su desarrollo interno y su relación con su entorno, pero también nos facilita el poder comprender la razón de la existencia de las ciencias y la naturaleza en todo su esplendor e interna y externa belleza.

Ni que decir tiene que la simple lógica aconseja emprender el referido estudio comenzando por el primero y acabando por el tercero.

Al lector interesado se le ofrecen dos muestras diferentes sobre los tres Objetivos de la Sociedad Teosófica que es de esperar puedan ser de ayuda.
 

  

EL PROPÓSITO DE LOS OBJETIVOS DE LA SOCIEDAD

 

 Joy Mills

 

 


Recientemente un amigo me pidió que le diera mi opinión sobre el trabajo actual de la Sociedad Teosófica. Era miembro de varios años, firmemente convencido del valor de la Sociedad, de su importancia como organización dedicada a la difusión de la Teosofía, pero afectado por un comentario de un prominente miembro sobre los siglos que tomaría la realización del ideal de fraternidad. En su opinión, este era un criterio derrotista; además, argumentaba ¿por qué continúa el ideal de fraternidad enfatizado en nuestro Primer Objetivo, si es un ideal virtualmente inalcanzable? Como yo había viajado tanto, ¿sentía que la fraternidad era una causa perdida, un ideal jamás realizable en el tiempo de esta vida?

Poco tiempo antes de que esta conversación tuviera lugar, otro miembro me había preguntado sobre la intención y propósito del Tercer Objetivo. En este caso, la pregunta era ¿qué había hecho la Sociedad o qué hacía para "investigar las leyes inexplicadas de la naturaleza"? ¿No era esta investigación incumbencia de la ciencia? Y, dado que la mayoría de nuestros miembros no son científicos, ¿no somos algo presuntuosos en pensar que podemos lograr ese propósito? Además, continuaba, ¿qué sucede con los "poderes" latentes en los seres humanos? ¿Hacíamos algo para "investigar” tales poderes, fueran lo que fueran?

Al examinar las preguntas de estos dos miembros sin relación entre si y en ocasiones diferentes, observé la necesidad de los miembros de estudiar el propósito y significado de los tres Objetivos de la Sociedad. El aniversario de los cien años de su adopción en su forma presente provee la oportunidad para explorar en profundidad lo que precisamente señalan los Objetivos y ver en qué medida son realizables o alcanzables. Un aspecto interesante de esta exploración sería un viaje histórico del desarrollo de estos Objetivos, notando los distintos cambios ocurridos durante los años de formación de la Sociedad desde 1875 hasta 1896. Por ejemplo, la finalidad de la Sociedad establecida en 1875 se resumía en una breve frase: "Los objetivos de la Sociedad son reunir y difundir un conocimiento de las leyes que gobiernan el universo". Sin embargo, esa frase debería leerse a la luz del preámbulo al estatuto o reglamento original adoptado en el momento de la fundación de la Sociedad; ese preámbulo empieza: "El Título de la Sociedad Teosófica explica los objetivos y deseos de sus fundadores".

Aunque no citemos completamente el documento de 1875 (preámbulo y estatutos) se notan en su lectura tres puntos esenciales que marcan un rumbo en el trabajo de la Sociedad. Primero y quizás lo más importante, es especial a la luz de numerosas afirmaciones hechas por H.P. Blavatsky y por H.S. Olcott, así como presente en Las Cartas de los Mahatmas a A.P. Sinnett, se enfatiza el ideal de la fraternidad desde el principio. En el preámbulo, se afirma: "Al tener las cualidades de solicitantes a miembros, la Sociedad no toma en cuenta raza, sexo, color, país o credo."

El segundo rasgo a notar es el énfasis en ese preámbulo a la política de libertad de pensamiento. Entre otras frases, pueden citarse las siguientes: El único axioma de la Sociedad es la omnipotencia de la verdad, su único credo la para descubrirla y propagarla.

El tercer punto a destacar está contenido en la primera afirmación del preámbulo, como hemos citado antes. Es evidente que el mismísimo nombre de la Sociedad indicaba su propósito, sus fines y objetivos. Aunque no se hizo ningún intento en ese documento de 1875 para definir "Teosófica" y nunca se ha impuesto a los miembros ninguna definición oficial de Teosofía, resulta claro que existe "una cosa tal como Teosofía", para citar a la misma H.P. Blavatsky. Esta frase se encuentra en una respuesta que dio en La Clave de la Teosofía: La Sociedad, dijo "se formó para ayudar a mostrar a los hombres que existe una cosa tal como Teosofía y para ayudarles a ascender hacia ella por medio del estudio y asimilación de sus verdades eternas".

Estos tres puntos esenciales, sobre los que se insistió en el primer documento publicado por la Sociedad en su fundación en 1875, puede decirse que encontraron su expresión explícita en los Tres Objetivos, tal como fueran escritos en 1896. Por ejemplo, es obvio que el primer objetivo, la fraternidad, que en 1875 era el requisito básico para hacerse miembro, terminó siendo el primer pilar sobre el que se apoya la Sociedad. No sólo era un reconocimiento del ideal fundamental para calificar como miembro, sino la meta hacia la cual los miembros aspiran para llegar a convertirse en un núcleo de fraternidad universal. Uno se inclinaría a sugerir que la realización de tal ideal difícilmente puede ser alcanzado por la humanidad globalmente, ¡cuando los mismos miembros de la Sociedad que sostiene tal propósito tienen dificultad en formar solamente un núcleo (lo que significa sin duda un centro vivo) de genuina fraternidad!

Lo que se intenta conseguir es algo más que un sentimiento mutuo de buena voluntad, y aún así tal sentimiento es difícil de lograr en las relaciones diarias con todo tipo de personas cuyo comportamiento, opiniones y apariencias parecen demasiado a menudo contradecir las nuestras. Podríamos preguntarnos ¿cuánto hemos avanzado en pos del ideal? ¿En qué medida nos hemos comprometido en formar un verdadero núcleo de fraternidad? ¿Son nuestras Ramas, grupos y centros, un ejemplo de lo que debería ser tal núcleo? No existe mejor lugar para examinar nuestro Primer Objetivo que la Rama local a la que pertenecemos, ¡cuán a menudo nuestras Ramas han temblado y hasta caído ante obstáculos creados por malentendidos entre miembros, por puntos de vista intolerantes y afirmaciones dogmáticas pronunciadas en el nombre mismo de la fraternidad! Si nuestros grupos teosóficos no pueden ser talleres de trabajo en los cuales desarrollemos habilidades de fraternidad (porque el ideal es una aptitud y un arte), entonces ¿podremos desarrollar la habilidad de una armoniosa relación en el ambiente diario? ¿Acaso el Primer Objetivo no nos lleva a examinar nuestra propia conducta, nuestras propias reacciones, relaciones con los demás y con todas las formas de vida y ver si nos hemos acercado más a la realización de la verdadera naturaleza de la fraternidad basada en un conocimiento absoluto de la naturaleza unitaria de toda la existencia?

La libertad de investigación, el segundo principio enunciado en la fundación de la Sociedad, está englobado en el Segundo Objetivo, y nos anima a ampliar nuestros horizontes, a ensanchar nuestras simpatías, profundizar en nuestra apreciación por los senderos de los demás, estudiando todos los campos del esfuerzo humano representados por las tres grandes categorías de religión, filosofía y ciencia. Este estudio, emprendido no para ser "enciclopedias andantes" o en eruditos gigantescos, sino más bien para poder profundizar en nuestra comprensión de los numerosos caminos que conducen al conocimiento de la Realidad Una, requiere una genuina libertad de pensamiento. El estudio debe carecer de ideas preconcebidas, prejuicios o tendencias, sin creencias en la superioridad de un camino sobre otro; será así si se quiere respetar el primer principio de la fraternidad. Y no puede haber otra razón para este estudio, porque ese ideal es indudablemente el principio que está sobre todos y por el cual la Sociedad fue fundada.

Si, entonces, el principio fundamental de la fraternidad, tan frecuentemente reiterado por los fundadores, H.P. Blavatsky y H.S. Olcott, y por sus Maestros los Mahatmas, queda definido en el Primer Objetivo y si el principio de la libertad de investigación está implícito en el Segundo Objetivo, ¿qué relación existe entre el nombre de la Sociedad y el Tercer Objetivo? Porque, como se ha sugerido antes, la frase inicial del preámbulo de las Reglas de 1875 indicaba que la designación de la Sociedad como "Teosófica" señalaba su propósito, su finalidad y sus objetivos. Por consiguiente, podemos muy bien preguntar dónde está la relación entre el Tercer Objetivo, que parece enlazar dos temas dispares ("leyes inexplicadas de la naturaleza" y "poderes humanos latentes") y el término "Teosófico", un término que en su mayor parte ha quedado oficialmente indefinido. Responder esa pregunta requiere un examen minucioso de todo lo que está implícito en el Tercer Objetivo a la luz, primero, del ideal de la fraternidad y, segundo, del nombre de la Sociedad. Como ya dijimos, no existe una definición oficial de la Teosofía, ninguna definición se les ha impuesto nunca a los miembros de la Sociedad, ninguna a la cual tengan que rendir ninguna fidelidad. ¿Cuántas veces se ha dicho que nuestro único lazo de unión es nuestra búsqueda de la verdad, nuestro único objetivo la realización de la fraternidad, nuestro propósito esencial despertar en nosotros y en los demás la percepción intuitiva de la unidad de toda existencia? ¿Será que mediante esa búsqueda de esas "leyes inexplicadas" inherentes a nosotros mismos y al universo (puesto que todo está en el macrocosmos y correspondientemente en el microcosmos), despertamos inevitablemente nuestros propios poderes latentes, poderes que son un reflejo directo de las potencias creadoras por las cuales el universo manifestado (y todo cuanto hay en él) es traído a la existencia? ¿Podría ser que las mismas leyes por las que todo este vasto sistema empieza a existir son "inexplicadas" hasta que las hayamos revelado en nuestras vidas, porque somos verdaderos co-creadores con el Uno (pues nada existe fuera de ese Unidad Última), co-partícipes en los procesos creativos por los que el Uno se revela a Sí mismo en los muchos? ¿Podría ser que en esto se encuentre la cúspide de nuestro potencial humano? ¿Será que todos los poderes dentro de nosotros sólo son reflejo del poder universal uno en sus múltiples permutaciones y manifestaciones a través de todos los dominios de la existencia y todos los reinos de la naturaleza?

En cierta ocasión, la Sra. Radha Burnier contestó a una pregunta referente al Tercer Objetivo (libro Regeneración Humana):

Este objetivo implica el estudio no sólo de la Naturaleza en su manifestación externa sino de la relación con todas las cosas, porque toda ley es una afirmación de relaciones. El conocimiento de las leyes es el poder de acelerar el progreso... la comprensión de nosotros mismos está conectada con la comprensión de las leyes, y de las fuerzas que funcionan detrás de ellas.

La última ley, podríamos sugerir, es la ley de la correcta relación, que prevalece en todo el universo, mantiene el orden y revela principio y propósito. No hay palabra mejor para describir la belleza y poder de esa relación mejor que la de la fraternidad, la expresión en el reino humano de ese amor que un poeta describió como "la unidad ardiente que une todas las cosas".

Y ¿de qué otra manera podremos conocer esa ley y todas esas "leyes inexplicadas" que evolucionan de ella, si no despertando en nosotros mismo esos potenciales ocultos de nuestra naturaleza que conducen a una completa y plena realización de nuestra unidad? El neoplatónico Jámblico, dijo

Existe una facultad en la mente humana, superior a todo nacido o concebido. Por ella logramos la unión con las inteligencias superiores, somos transportados más allá de las escenas y aspectos de este mundo, y compartimos la vida superior y los poderes peculiares de los Seres celestiales. Por medio de esta facultad, somos libres del dominio del Destino y nos convertimos, por así decirlo, en los árbitros de nuestros propios destinos.

En la primera carta de su Adepto, se recomendó, al Sr. A.P. Sinnett considerar las "preguntas más profundas y misteriosas que la mente humana pueda educir - los poderes deíficos en el hombre y las posibilidades contenidas en la naturaleza". Cómo esos "poderes deíficos" se mueven en nosotros según despertamos a la maravilla, gloria y misterio de nuestra humanidad, con todas sus responsabilidades, su enorme potencial para hacer el bien; reconocemos que los Objetivos de esta Sociedad Teosófica están todos interrelacionados e interconectados en dirección al único propósito de producir la transformación de nosotros mismos y con ello, del mundo. Los Objetivos señalan la dirección de ser hermanos, conociendo nuestra fraternidad no sólo como una teoría, sino como una realidad, actuando cada momento en armonía con nosotros mismos, con los demás y con toda la vida que nos rodea. Sí, un ideal a realizar quizás no en lo que dura una vida ni en siglos venideros, pero en verdad un ideal por el cual jamás se perderá ningún esfuerzo, ningún fracaso en el intento será definitivo, ninguna acción hacia él y su logro será nunca demasiado pequeña o insignificante.

Se nos han puesto unos magníficos objetivos ante nosotros. El propósito de los Objetivos es claro: recordarnos constantemente el por qué estamos aquí, no sólo como miembros de esta Sociedad, sino como hombres y mujeres caminando por los senderos de la humanidad hacia los dioses.

 

El mundo reclama de cada cual su mejor esfuerzo en bien del servicio, pero jamás se quiera cumplir también con el deber que a otro le incumbe. Cuando has hecho todo lo que puedes, has hecho lo que debes.

G. S. Arundale


 

 

  

Satyan nasti paro dharmah

EVOLUCIÓN DE LOS TRES OBJETIVOS DE LA S.T.
 

Tomado de The Golden Book (El Libro de Oro)
de la Sociedad Teosófica, 1.875/1.975, de C. Jinarajadasa y
A Short History (Una Breve Historia) de la Sociedad Teosófica, de J. Ransom.



El propósito de una sociedad está indicado y compendiado en sus objetivos declarados. Un cambio en ellos denota un nuevo punto de vista y una nueva intención, y puesto que los tres Objetivos de la Sociedad Teosófica se han visto alterados y revisados de vez en cuando, la retrospectiva histórica no estaría completa sin una referencia a los cambios que han tenido lugar.

Durante cerca de treinta años, desde la última revisión en Julio de 1.896, los tres Objetivos, declarados en el Memorándum de Asociación en el momento de su incorporación a nuestra Sociedad, han permanecido inalterados. El hecho de que desde 1.875 hasta 1.896 han sido repetidamente revisados, y de que la idea de la Fraternidad Universal, ahora nuestro objetivo primario, estuviera totalmente ausente cuando la Sociedad fue fundada, puede representar una sorpresa para algunos de nuestros miembros. Que los Maestros, que fueron los verdaderos Fundadores de la Sociedad, tuvieran este objetivo presente desde el mismo momento de la creación, es cierto, pero es igualmente evidente, según los registros existentes, que la idea de la Fraternidad era, según parece, la consecución de la evolución natural de la Sociedad.

Las Disposiciones de 1.875 incluyen los Objetivos así;

1.875 “Los Objetivos de la Sociedad son; recopilar y difundir el conocimiento de las leyes que gobiernan el universo”

Solamente existía este objetivo, y comentándolo, el Coronel Olcott escribe en sus “Hojas de un Viejo Diario”:

“El asunto de la fraternidad en la futura configuración de la Sociedad, no fue, por lo tanto, tratado. Sin embargo, más adelante, cuando nuestra esfera de influencia se extienda hasta entrar en relación con los asiáticos, sus religiones y sus sistemas sociales, será una necesidad y, de hecho, la piedra angular de nuestro edificio. La Sociedad Teosófica estaba en evolución, no (en el plano físico) una creación planeada”.

De acuerdo con cuanto aparece escrito en los registros, la idea de la Fraternidad se muestra por primera vez en 1.878 cuando se intentó amalgamar la Sociedad con la Arya Samaj:

1.878 “Los objetivos de la Sociedad son varios… adquirir un íntimo conocimiento de la Ley natural… estudiar el desarrollo de sus (del hombre) poderes latentes… ejemplificar la más alta moralidad y aspiración religiosa… hacer que entre las naciones occidentales se conozcan… hechos acerca de las filosofías religiosas orientales… expandir el conocimiento del puro sistema esotérico del periodo arcaico y, por último, y principalmente, ayudar al establecimiento de una Fraternidad de la Humanidad… de cualquier raza.”

1.879 En este año, se declararon los planes de la Sociedad así:

(a) Mantener vivas en el hombre sus intuiciones espirituales.
(b) Oponerse y actuar en contra, después de profundas investigaciones y pruebas de su naturaleza irracional, del fanatismo en cualquiera de sus formas.
(c) Promover el sentimiento de fraternidad entre las naciones.
(d) Tratar de obtener conocimiento de todas las leyes de la naturaleza y ayudar a difundirlas y, especialmente, animar al estudio de esas leyes menos comprendidas por el público moderno llamadas Ciencias Ocultas.
(e) Reunir en la librería de la Sociedad y poner de forma escrita. información sobre las filosofías antiguas. Promover por cualquier forma práctica la educación no
(f) sectaria.
(g) … primordialmente, animar y ayudar a los hermanos en su auto mejoramiento, intelectual, moral y espiritual.

1.881 Los objetivos fueron revisados en Bombay el 17 de Febrero de dicho año:

(1) Formar el núcleo de una Fraternidad Universal de la Humanidad.
(2) Estudiar la literatura, religión y ciencia arias.
(3) Defender la importancia de esta averiguación y corregir las falsas interpretaciones con las que ha sido cubierta.
(4) Explorar los misterios ocultos de la naturaleza y los poderes latentes en el hombre sobre los que los Fundadores están en posición de arrojar luz.

Entre 1.883 y 1.885 se produjeron muchas modificaciones en los objetivos adoptados por varias Logias (Ramas) para cumplir sus propias ideas y caprichos. Unas pocas de ellas pueden ser mencionadas como curiosidad y para comprobar el estado indefinido de la Sociedad en aquellos primeros años.

Sociedad Teosófica Esotérica del Himalaya
(a) La creación de una Fraternidad Universal.
(b) La unión de la mónada individual con el Absoluto Infinito.
(c) La subrogación de las pasiones.
(d) El estudio de los misterios ocultos de la naturaleza., y el desarrollo de los poderes latentes en el hombre.
El punto (b) es probablemente único, pues ninguna otra Rama postuló en su constitución tal supremo objetivo.

Sociedad Teosófica de Bolarum o Fraternidad Psico Científica.
(a) Promover la regeneración moral de la comunidad.
(b) Cultivar los sentimientos de Fraternidad Universal.
(c) Promover el estudio de la Antigua Religión Aria en todo cuanto sea factible. Los miembros deben, después de su admisión en la Rama de la Sociedad, llevar una vida de templanza, pureza y amor fraternal.

La Rama de Londres de la Sociedad Teosófica
(a) Investigar la naturaleza de la existencia, para la comprensión y realización de las potencialidades más elevadas del hombre.
(b) El resurgimiento de la búsqueda relacionada con la ciencia oculta y la filosofía esotérica.
(c) Examinar los sistemas religiosos desde puntos de vista no sectarios con el objeto de demostrar la identidad sustancial tras su aparente diversidad.
(d) La reconstrucción de la religión sobre la ciencia y de la ciencia sobre bases religiosas; y la elaboración de un sistema perfecto de pensamiento y regla de vida.

Desde 1.885 el Consejo General ha revisado los tres Objetivos cuatro veces, en 1.888, 1.890, 1.894 y 1.896. Los cambios son ligeros, pero ninguno de menor importancia, y clarifican los propósitos de la Sociedad. Se comprenden mejor si se les observa separadamente.

Cambios en el Primer Objetivo
1.885. Formar el núcleo de una Fraternidad Universal de la Humanidad sin distinción de raza, credo o color.
1.888. Formar el núcleo de una Fraternidad Universal de la Humanidad sin distinción de raza, credo, sexo, casta o color.
1.896 Formar un núcleo de la Fraternidad Universal de la Humanidad sin distinción de raza, credo, sexo, casta o color.
Las palabras en cursiva denotan los cambios, es decir, el añadido de sexo y casta en 1.888 y la transición a un núcleo de la Fraternidad Universal. Un cambio significativo, que implica que la Fraternidad existe de hecho en la naturaleza y que sólo nos resta conocerla y vivirla formando un núcleo con ese objeto, uno de los muchos núcleos que han existido de vez en vez.

Cambios en el Segundo Objetivo
1.885 Promover el estudio de la literatura aria y otras de oriente, religiones y ciencias.
1.888 Promover el estudio de la literatura aria y otras de oriente, religiones, filosofías, y ciencias.
1.890 Promover el estudio de la literatura aria y otras de oriente, filosofías y ciencias y demostrar a la humanidad su importancia.
1.894 Promover el estudio de la literatura aria y otras de oriente, filosofías y ciencias y demostrar la importancia de dicho estudio.
1.896 Fomentar el estudio comparado de religión, filosofía y ciencia.

Los cambios son evidentes y tienden hacia una amplitud de criterio y concisión.

Cambios en el tercer Objetivo
1.885 Un tercer objetivo, solicitado por varios miembros de la Sociedad es; investigar las leyes inexplicadas de la naturaleza y los poderes psíquicos del hombre.
1.888 Permanece inalterado y se añade la siguiente cláusula. Los miembros interesados en este tercer objetivo forman ahora una parte privada distinta de la Sociedad bajo la dirección de la Secretaria Corresponsal. Este cambio coincide con la creación de la Sección Esotérica de la Sociedad Teosófica.
1.890 Investigar las leyes inexplicadas de la naturaleza y los poderes latentes en el hombre.

En esta última revisión, se omite la palabra psíquicos después de “poderes” y también en este tercer objetivo, el conjunto de los cambios tiende hacia una amplitud de criterio y concisión.

Por esta corta revisión de los Objetivos de la Sociedad se pone de manifiesto que estuvieron sujetos a una evolución diferenciada, aunque de una naturaleza tan ligera, que descubrimos la presencia de las principales ideas en la revisión de 1.879 y que era simplemente la forma externa la que tenía que hallar una expresión adecuada a través de varios cambios. Durante ochenta años, la última revisión ha satisfecho nuestras necesidades, y es desde luego difícil concebir una forma más amplia, abierta y más incluyente tanto para el corazón como para la mente. ¿Será esto siempre así o el curso de la evolución dirigirá a la Sociedad Teosófica a un más elevado propósito y destino? Nadie puede decirlo, ni tampoco debe preocuparnos en tanto en cuanto mantengamos una mente abierta, y nos libremos de la rigidez que nos pueda impedir mirar hacia delante y acomodarnos a las condiciones cambiantes que puedan llegar.
 



 

  

  LOS OBJETIVOS DE LA SOCIEDAD TEOSÓFICA

TEMAS DE ESTUDIO

1er. Objetivo:

“CREAR UN NÚCLEO DE LA FRATERNIDAD UNIVERSAL DE LA HUMANIDAD SIN DISTINCIÓN DE RAZA, CREDO, SEXO, CASTA O COLOR”.



1.- La Unidad de la Conciencia Universal
2.- La emanación de la monada
3.- Concepto de Fraternidad
4.- Vínculos ocultos de la Fraternidad
5.- La Fraternidad oculta
6.- Líneas evolutivas y Fraternidad
7.- Fraternidad y evolución
8.- El núcleo de la Fraternidad
9.- Fraternidad frente a egoísmo
10.- El trabajo en fraternidad
11.- Dar y recibir
12.- Fraternidad entre todos los seres
13.- Fraternidad entre las razas o Fraternidad interracial
14.- Posibilidades de la fraternidad intercultural
15.- Aspectos ocultos de la división de sexos
16.- El Karma de los grupos
17.- El trabajo fraterno
18.- La fraternidad en la vida diaria
19.- Reabsorción en el Todo.
20.- Aspectos ocultos que explican la existencia de las distintas razas.
21.- Aspecto fraternal del servicio.
22.- Razón o razones para la existencia de diversos credos



2º Objetivo:

“FOMENTAR EL ESTUDIO COMPARADO DE LA RELIGIÓN, LA FILOSOFÍA Y LA CIENCIA.”

1.- Exoterismo y esoterismo de las religiones.
2.- Las religiones como guardianes y transmisoras de los misterios.
3.- Las religiones como expresión de la realidad Una.
4.- Mito y religión.
5.- Las religiones como senderos del misticismo.
6.- Las religiones como senderos del ocultismo.
7.- Los druidas y su adoración a la naturaleza.
8.- El hinduismo.
9.- El Brahmanismo.
10.- Egipto, filosofía.
11.- Egipto, religión.
12.- Egipto, ciencia.
13.- Grecia, filosofía.
14.- Grecia, mitos, religión, ocultismo.
15.- Grecia, Orfeo, Pitágoras, Platón.
16.- Persia, Zoroastrismo.
17.- El Budismo.
18.- El Cristianismo.
19.- El Islam, sufismo
20.- El Jainismo
21.- La ciencia, origen, desarrollo. Binomio ciencia-religión.
22.- Francis Bacon, apóstol de la ciencia.
23.- La máquina de vapor y descubrimientos similares.
24.- La imprenta.
25.- Otros descubrimientos.



3er. Objetivo:

“INVESTIGAR LAS LEYES INEXPLORADAS DE LA NATURALEZA Y LOS PODERES LATENTES EN EL HOMBRE”

1.- ¿Qué son las leyes de la naturaleza?
2.- ¿De dónde emanan las leyes de la naturaleza?
3.- ¿Qué gobiernan las leyes de la naturaleza?
4.- Las leyes de la naturaleza en planos sutiles.
5.- Las leyes de la naturaleza en el plano físico
6.- Ley de afinidad.
7.- Ley de atracción
8.- Ley de causa y efecto
9.- Ley de compensación.
10.- Ley de sacrificio.
11.- Ley de consecuencia.
12.- Ley de gravitación universal.
13.- El principio de mentalismo
14.- El principio de correspondencia
15.- El principio de vibración
16.- El principio de polaridad
17.- El principio de ritmo
18.- El principio de generación.
19.- Las leyes de la vida superior, (la conciencia extensa)
20.- La ley del deber
21.- La ley del sacrificio
22.- La espiritualidad está sujeta a la ley.
23.- Qué son y cómo se manifiestan los poderes
24.- Los poderes o sidhis latentes en el ser humano
25.- Los poderes o sidhis educidos en el ser humano
26.- Los poderes o sidhis superiores e inferiores
27.- La clarividencia
28.- La clariaudiencia
29.- La premonición
30 - La intuición.
31.- Otros poderes.
32.- ¿Son imprescindibles los poderes en el desarrollo espiritual?

 

  
 

 

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